jueves, 6 de diciembre de 2012

XXV

Ese viernes estaba hecho de mediodía.
Lo completaban algunos monosílabos, y
algunas lágrimas de las que tu 
ni si quiera eras consciente.
Te fuiste y,

Te deje entre cortinas y cables
bajo el efecto de unos cuantos valiums.

Que hipotético podríamos denominar este caso.
Que onírico suena al decir que todo va a salir bien
y que estás de puta madre.
Y como me llenan las charlas de mi tía 
a las 8 de la mañana hablándome de las leyes de atracción.

Que simultáneo parece todo.
Y que incomodo es el sofá.


Joder,
y demasiado sucedáneo es todo,
como para describir cómo estás
cuando tu ni si quiera puedes abrir los ojos
para verme.


Mientras duermes,
a mi el ruido de la caldera me desafía un poco más

Y consciente ya,
parece que me has tocado el corazón con tu dulzura
y me has llenado el alma
con ese color negro
que tienes por iris.



Vuelve, 
o tendré que aguantar reclamaciones de mi sonrisa,
y no me apetece.