El amor tiene algo para nosotros mismos,
pero tú y yo sabemos
que es triste por definición.
Es como que después de las risas llega el amor,
y el llanto a continuación,
y pierdes las putas fuerzas por la boca.
Y entonces es cuando me sonríes y me atraviesas,
y llegas de esa manera tan inesperada
esperada por mi espera.
Pero nunca llegas del todo.
Y te vas.
Y ni los lunes ni los suicidios de los domingos
consiguen salvarme.
Es como cuando te hacías
el peta de después de
y ese "de" era todo.
El cielo de Madrid estaba ausente.
Y a mi ya se me habían gastado las ganas
para conmoverte.
Así que te bese.
Te bese, y no me atreví a decirte que te quería.
A veces le temo a las formas verbales.
Son desafiantes y hay ratos en los que
no sé como explicarte,
que el pasado de ayer, es el futuro de mañana.
Y que no te metas en movidas pluscuamperfectas,
que lo pluscuam ya me lo fumo yo,
y te dejo a ti la parte perfecta.
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